Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de mayo de 2017

Cristo en su Ascensión, muestra nuestro destino: La Patria Celestial.

La  iglesia ha trasladado la solemnidad de la Ascensión del Señor, que se celebra un jueves, al séptimo domingo de Pascua.

Ascensión del Señor. Imagen Aciprensa
El libro de los Hechos de los Apóstoles (1,1-11) nos relata cómo los discípulos quedaron asombrados contemplando la Ascensión de Jesús, y de inmediato se le aparecieron "dos hombres vestidos de blanco" que les preguntaron: "¿Por qué permanecen mirando al cielo? Este Jesús que ha sido llevado al cielo, volverá así como lo han visto marcharse". También el Evangelio de San Mateo nos cuenta  como el Señor Jesús, al ascender, le dice a sus discípulos: "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo ". Estas descripciones de la Sagrada Escritura se convierten para nosotros en fuente de esperanza, porque nos aseguran que Cristo no se fue para dejarnos solos, sino que ascendió a los cielos para mostrarnos  cuál es el verdadero destino de los hijos de Dios: entrar en el santuario del Padre, la patria celestial.

Por otra parte, las palabras de los hombres de blanco hacia los discípulos deben resonar en nuestras mentes para que nos sitúen en la realidad y recordarnos que no debemos quedarnos mirando al cielo, sino volver la mirada al mundo con el compromiso de trabajar por el Evangelio para ser dignos de la gloria celestial, porque con la fiesta de la Ascensión del Señor, vamos afirmando que nuestro camino no acaba con la muerte y en la nada, sino que nuestra vida se dirige a la gloria del cielo y a la plenitud de la paz.

sábado, 15 de abril de 2017

La Resurrección como Acontecimiento Trascendente.

Imagen Aciprensa
"Que noche tan dichosa, canta el !Exultet¡ de Pascua, sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó de entre los muertos". En efecto nadie fue testigo ocular del acontecimiento mismo de la resurrección y ningún evangelista lo describe. Nadie puede decir cómo sucedió físicamente. Acontecimiento histórico demostrable por la señal del sepulcro vacío y por la realidad de los encuentros de los apóstoles con Cristo resucitado. Por eso, Cristo resucitado no se manifiesta al mundo sino a sus discípulos, "a los que habían subido con  Él desde Galilea a Jerusalén y que ahora son testigos suyos ante el pueblo.

El sepulcro está vacío....El Señor resucitó, está en nuestras manos que el mundo sepa esta buena noticia y vea en nosotros los cambios que produce.