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jueves, 13 de abril de 2017

Jueves Santo: La cena del Señor.

El Jueves Santo Jesús instituye la Sagrada Eucaristía el mandamiento del amor y el Sacramento del Orden Sacerdotal. No puede haber Eucaristía sin sacerdocio, ni sacerdocio sin Eucaristía.

Imagen Aciprensa
La Eucaristía es la presencia sublime de Cristo que desea alimentar a cada hombre, sobre todo a los más débiles, para hacerles capaces de un camino de testimonio entre las dificultades del mundo. Él se dona a nosotros y nos pide permanecer en Él para hacer lo mismo.

En la Eucaristía se hace presente la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. Cada Santa Misa, en efecto, hace revivir en el altar el momento más trágico y más solemne de la historia del mundo, cuando el Hijo de Dios se inmoló, sacrificándose a sí mismo para salvar a los hombres, sus hermanos rebeldes e ingratos. Se olvidan de que la Santa Misa no es un institución humana, sino divina, y que es el centro de la religión que como tal, une al hombre con Dios.

Muy claro fue el tercer mandamiento, dado por Dios en el monte Sinai: "Acuérdate de santificar las fiestas". Y cómo se le puede santificar si se suprime el mayor acto de culto, el más agradable a Dios, ofrecido por el Hijo al Padre?. Ninguna obra buena, ninguna oración, ningún sacrificio podrá jamás reemplazar a esta preciosa ofrenda que salva al mundo.

jueves, 23 de marzo de 2017

Cuaresma: Cuarenta días para la reflexión.

Cuaresma - Aciprensa
Este año, el inicio de la Cuaresma coincide con el inicio del mes. La Cuaresma es un comenzar de nuevo, un camino que nos prepara desde la escucha de la Palabra de Dios, la penitencia, la oración, el ayuno y la limosna, para tener una experiencia personal y comunitaria con la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo (Misterio Pascual).

En este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios de todo corazón, a seguir la invitación de Jesús para nacer de nuevo en el Espíritu, a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con Dios. Jesús es el amigo fiel que nunca falla y tampoco nos abandona.

"Te compadeces de todos nosotros, Señor, y no odias nada de lo que has hecho; cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Y los perdonas, porque Tú eres Nuestro Dios y Señor".
                           (Sab 11,24-25,27)