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lunes, 4 de junio de 2018

El Cuerpo y la Sangre Santísimos de Cristo (Corpus Christi)

Corpus Christi - Imagen Aciprensa
Jesús, Tú eres Santo y más que Santo. Silenciosamente te haces presente en un pequeño y sencillo pedazo de pan. Concédenos entender con el corazón, que Tú estás vivo y que es por mí, por tí, por todos los hombres y mujeres, que te quedaste en la Hostia Divina para ser nuestro alimento. Jesús dijo: Yo soy el Pan Vivo, bajado del cielo. Si uno come de este Pan, vivirá para siempre....el que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna...permanece en Mí  y Yo en él. (Juan 6,51.54.56-58.  Dame Señor una fe viva que me haga consciente de Tu presencia real en la Hostia Consagrada. Solo los presbíteros válidamente ordenados pueden presidir la Eucaristía y consagrar el pan y el vino que se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor.

Por la consagración se realiza la transubstanciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especies consagradas del pan y del vino, Cristo mismo, vivo y glorioso , está presente de manera verdadera, real y substancial , con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su divinidad.

La Iglesia recomienda vivamente a los fieles que reciban la Sagrada comunión cuando participan en la celebración de la Eucaristía; y les impone la obligación de hacerlo al menos una vez en el año. El que quiere recibir a Cristo en la Comunión Eucarística debe estar en estado de gracia.

Cristo que pasó de este mundo al Padre, nos da en la Eucaristía la prenda de la gloria que tendremos junto a Él: la participación en el Santo Sacrificio nos identifica con su corazón , sostiene nuestras fuerzas a lo largo del peregrinar de esta vida, nos hace desear la vida eterna y nos une ya desde ahora a la iglesia del cielo, a la Santísima Virgen María y a todos los santos.

La Sagrada Eucaristía no es un símbolo es la presencia real de Cristo.

sábado, 5 de agosto de 2017

"El Santo Cura de Ars. Un modelo de Piedad.

San Juan María Vianney conocido y amado como "el Santo Cura de Ars" llegó a la villa insignificante de Ars un pueblito francés en donde ejerció el ministerio sacerdotal. No le fue sencillo ser ordenado sacerdote por su escasa facilidad para la formación académica, hasta el punto que sus profesores, desanimados, desistieron de preguntarle. Uno de ellos dijo al Vicario General: "¡Lástima!, porque es un modelo de piedad". Exclamó éste pues bien , yo lo llamo y la gracia de Dios hará el resto". En 1815 recibió la Ordenación Sacerdotal, pero no la facultad de confesar porque no lo consideraron idóneo para dirigir las conciencias. ¿Quién se iba a imaginar que Juan María Vianney llegaría a ser uno de los más famosos confesores que la historia recuerde?. Es uno de esos hombres a quienes se aplican muy bien las palabras de San Pablo: "Dios ha escogido a los más insignificantes para confundir a los grandes".

Santo cura de Ars - imagen Aciprensa
Cuando el Santo Cura llegó a Ars, alguien le dijo con amargura. "Aquí no hay nada que hacer", y el santo le replicó: "¡Por tanto hay mucho por hacer!" E inmediatamente comenzó a actuar. ¿Qué fue lo que hizo? se levantaba a las dos de la mañana y se iba a orar cerca del altar en la iglesia obscura: Recitaba el Oficio Divino, meditaba y se preparaba para la santa Misa. Siempre oraba arrodillado y con el Rosario entre sus dedos. Después del Santo Sacrificio de la misa, hacía su acción de gracias y  permanecía en oración hasta el medio día.

Jesús Eucaristía y la Santísima Virgen María, atrajeron poco a poco almas a esa pobre parroquia, hasta el punto de que la iglesia no parecía bastante grande para contener la multitud, y el confesionario del Santo Cura se vió inundado con hileras interminables de penitentes, y se vió obligado a escuchar confesiones por 10, 15 y hasta 18 horas diarias. Esta había sido una iglesia pobre, con un altar sin usarse por mucho tiempo, un Tabernáculo vacío, un confesionario anticuado y un sacerdote de poco talento, sin medios para hacer nada.

¿Cómo pudieron sufrir estas cosas un cambio tan asombroso en la villita de Ars? ¡Gracias a María que nos regala a Jesús cada día en la Sagrada Eucaristía!


Rosario y Eucaristía son los amores del alma mía .....¿Y de la tuya?


                                                                                             Santo Cura de Ars.