martes, 11 de abril de 2017

Prepárate para vivir la Semana Santa.

Los días de Semana Santa son especiales porque en ellos los católicos recordamos la pasión, la  muerte y la resurrección de Nuestro Señor Jesús , partiendo desde el momento en el que hizo su ingreso triunfal a Jerusalén y que recordamos el Domingo de Ramos, hasta cuando muere y resucita al tercer día para quedarse para siempre en medio de nosotros, acontecimiento que se vive durante la vigilia pascual . Estos días son para vivir intensamente este acontecimiento. Participemos en compañía de la familia en cada uno de los actos hermosos que se organizan durante la Semana Santa.

Imagen Aciprensa
Además de la ceremonia del domingo de ramos, y el de la vigilia pascual son importantes otros tres momentos: misa Crismal, que celebra el obispo con todos los sacerdotes de la diócesis en el que se bendicen los aceites, óleo y el santo crisma.

La misa de la Cena del Señor que se celebra el Jueves Santo, con la cual cual resaltamos tres cosas: el mandamiento del amor, el orden sacerdotal y la Eucaristía.
El Viernes Santo la ceremonia de la Pasión de Jesús y la adoración de la Santa Cruz. Luego de esta ceremonia la iglesia entra en una etapa de duelo que culmina con la vigilia pascual, con el grito de júbilo por la resurrección del Señor.

Si has deseado hacer algo de beneficio para ti y no has iniciado, Cuaresma es tiempo de limpieza general y una revisión de vida a fondo, para luego acudir al sacramento de la confesión. Anímate.

lunes, 3 de abril de 2017

Para ti, ¿Quién es Jesús?

Se supone que un cristiano, un seguidor y discípulo de Cristo, es alguien que intenta ser buen testigo del mismo Cristo, de palabras y de obras. En el Evangelio, el primer gran testigo de Jesús es Juan el Bautista.
Bautismo de Cristo - Perugino

Del Santo Evangelio según San Juan 1,29-34: "Estando Juan bautizando al otro lado del Jordán, vio venir a Jesús y dijo: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. A Él me refería cuando dije: Detrás de mi viene un hombre que está por encima de mí, porque existía antes que yo. Yo no lo conocía, pero precisamente vine a bautizar con agua para que Él se manifieste a Israel. Juan dio este testimonio: Yo presencié cómo el Espíritu descendía del cielo como paloma y permanecía sobre Él . Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y permanecer sobre Él, es el que ha de bautizar con Espíritu Santo. Yo lo vi y declaro en calidad de testigo que Él es el Hijo de Dios".

Juan repite dos veces en este Evangelio: "¿Yo no lo conocía...."? Y creo que en lo hondo de nuestros corazones sentimos que nosotros tampoco lo conocemos. Nos pasa igual que a los paisanos de Jesús en Nazaret lo conocían desde niño, sabían de memoria su historia y no lo conocían, porque quien no ama no conoce a Dios. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Cuaresma: Cuarenta días para la reflexión.

Cuaresma - Aciprensa
Este año, el inicio de la Cuaresma coincide con el inicio del mes. La Cuaresma es un comenzar de nuevo, un camino que nos prepara desde la escucha de la Palabra de Dios, la penitencia, la oración, el ayuno y la limosna, para tener una experiencia personal y comunitaria con la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo (Misterio Pascual).

En este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios de todo corazón, a seguir la invitación de Jesús para nacer de nuevo en el Espíritu, a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con Dios. Jesús es el amigo fiel que nunca falla y tampoco nos abandona.

"Te compadeces de todos nosotros, Señor, y no odias nada de lo que has hecho; cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Y los perdonas, porque Tú eres Nuestro Dios y Señor".
                           (Sab 11,24-25,27)
       

domingo, 19 de marzo de 2017

San José esposo de la Santísima Virgen María

"José, hijo de David", así lo llama el ángel. El hecho sobresaliente de la vida de José es el matrimonio con María.

San José - Imagen Aciprensa
El matrimonio de José con María fue un verdadero matrimonio, aunque virginal. Poco después del compromiso, José se dio cuenta de la maternidad de María y, aunque no dudaba de su integridad, pensó "dejarla ocultamente". Siendo "hombre justo", añade el Evangelio, no quiso admitir sospechas, pero tampoco avalar con su presencia un hecho inexplicable. La palabra del ángel aclara el angustioso dilema. Así él "tomó consigo a su esposa" y con ella fue a Belén para el censo, y allí el Verbo Eterno apareció en este mundo, acogido por el homenaje de los humildes pastores y de los sabios y ricos magos, pero también por la hostilidad de Herodes, que obligó a la Sagrada Familia a huir de Egipto.

San José vivió en humildad el extraordinario privilegio de ser el padre putativo de Jesús, y probablemente murió antes del comienzo de la vida pública del Redentor.

Su imagen permaneció en la sombra aun después de la muerte. Gregorio V declaró el 19 de Marzo fiesta de precepto (ahora ya no lo es); después Pio IX proclamo a San José Patrono de la Iglesia Universal. El último homenaje se lo tributó Juan XXIII, que introdujo su nombre en el Canon de la Misa.

San José es el criado fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás.

La liturgia de la Iglesia presenta el inicio del tiempo de Cuaresma el miércoles de Ceniza, primer día del mes de Marzo.

Todos los cristianos católicos vamos al templo para recibir la ceniza en la frente como un signo de conversión, es una invitación a dejarnos reconciliar con Él, es decir, de volver sinceramente al corazón de Dios.
Imagen - Aciprensa

Es una oportunidad precisa para que hagamos una pausa en el camino, reflexionemos sobre nuestra vida y veamos que tanta coherencia tenemos con la fe que profesamos, de manera que en la noche de la Pascua no solo resucite el Señor, sino nosotros con Él.

Que al recibir la ceniza y la exhortación "conviértete y cree en el Evangelio" o "acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás", pidamos la gracia de Dios para seguirlo con radicalidad y total entrega.

No somos autosuficientes, necesitamos de Dios, de su gracia, misericordia y amor.

viernes, 24 de febrero de 2017

¿Conoces al Maestro en la escuela de amar?

Jesús "Es Maestro de una ciencia que solo Él posee: la del amor sin límites a Dios y, en Dios, a todos los hombres". (Beato Escrivá de Balaguer).

¡Jesús es amor! A tal punto ama a las almas, que ha dado la vida por ellas. Por su amor ha querido quedarse prisionero en el Sagrario, y hace más de veinte siglos que permanece allí noche y día, oculto bajo las especies de pan y vino, escondido en la hostia, soportando por amor, el olvido, la soledad, los desprecios, ingratitudes, blasfemias, ultrajes y sacrilegios.

El amor a las almas le impulsó a dejarnos el sacramento de la penitencia, para perdonarnos, no solo una ni dos, sino cuantas veces necesitemos recobrar la gracia. Allí nos está esperando; allí desea que vengamos a lavarnos de nuestras culpas, no con agua, sino con su propia sangre..... Y ¿qué desea Jesús de nosotros?...Quiere que las almas, en retorno del amor que les tiene, le devuelvan amor. "Amor, dijo Santa Teresa, saca amor".

No abandonemos nunca a Jesús. Dice la Imitación a Cristo:- "Si destierras de ti a Jesús y lo pierdes, ¿a dónde irás?, ¿a quién buscarás como amigo?  Sin amigo no puedes vivir mucho; y si no fuera Jesús tu amigo, estarás muy triste y desconsolado". Cuidado, porque el demonio es astuto, está activo  y puede ocupar ese vacío en tu corazón; sabe que le queda poco tiempo, es el lobo que viene a devorar, robar y a matar,

domingo, 1 de enero de 2017

Presencia de María entre nosotros.

Al tercer día me perdí, llegué a una cabaña; pedí hospitalidad. Sea usted bienvenido, llega a tiempo oportuno para cenar. La sencilla mujer me hizo entrar; el marido corroboró la invitación; el matrimonio era pagano. Durante la cena noté una extraña turbación en los hospitalarios amos, que vino casi a interrumpir la conversación; les pregunté qué les pasaba. Me contaron que su anciana madre se hallaba en cama, a causa de una grave enfermedad, sin esperanza de salir de ella con vida.
Monseñor Bermyn, Vicario Apostólico de Mongolia Oriental, es el protagonista que no hace muchos años contaba este hecho. Luego me introdujeron a la habitación de la enferma ¿Es usted el Ministro del Señor del Cielo?

La pregunta era ansiosa.

- Eso precisamente.

- Lo esperaba - dijo ella.

Y se puso a hilvanar su historia.

- Yo nunca fui enemiga de ustedes.... los quiero. Hace más de cincuenta años ... vivía muy lejos...., allá abajo (señaló con la mano temblorosa y nombró el sitio), fui muy amiga de una joven cristiana....
Al separarnos, me aconsejó: "....Reza siempre .... esa oración a la Señora del Cielo ...., no te dejará morir .... sin ser bautizada.....; luego nos veremos las dos .... en el cielo....."Todo eso es verdad..... todo....Anoche vino .... La Gran Señora....., qué bella, cariñosa......dijo: "Hija, buen ánimo...... que te traeré un ministro del Señor...... te administrará el santo bautismo ....., "Usted es ese.

Santa María. Imagen Aciprensa
La escuchaba atento y conmovido; le hice preguntas sobre las verdades principales de la fe, y hallándola suficientemente instruida, la bauticé. Pocas horas después la anciana volaba al cielo. Su perseverancia en invocar a la Señora, La Santísima Virgen María, le ganó la fe y el cielo.

Que testimonio tan hermoso de Monseñor Bermyn. La oración constante y sincera rompe barreras y allana los caminos.