jueves, 20 de julio de 2017

María te regala el arma contra tu Goliat

Aquí están tus cinco piedritas:
La Virgen María - Imagen Aciprensa
  • La oración del Santo Rosario con el corazón, tal como lo aconseja el Salmo 119. Durante la oración no te atormentes pensando lo que podrías decir. Abandónate a Él, que Él te inspira.
  • La Eucaristía. Jesús es real y se convirtió en nuestro alimento. "Qué formidable eres, oh Dios"
  • La Sagrada Biblia. Es palabra de Dios, es luz que ilumina el camino de nuestra vida.
  • El Ayuno
  • La confesión mensual.

En estos momentos difíciles que vive la humanidad, la Santísima Virgen, nos invita a la conversión individual y a orar, orar y a orar. La oración nos acerca más a Dios. Es arma poderosa contra satanás y para no caer en tentación. El Santo Rosario es la oración de la paz y la historia de Nuestro Señor Jesucristo.

La Santísima Virgen María nos ama y por eso es que nos invita e insiste en el camino de la salvación con Dios. Pero "ustedes son tan fríos"

sábado, 15 de julio de 2017

Dios escucha

El fariseo y el publicano. (Del Evangelio de San Lucas 18,9-14)

A propósito de algunos que se sienten seguros de sí mismos por creerse a paz y salvo con Dios y desprecian a los demás, dijo Jesús esta parábola."Dos hombres subieron al templo a orar, uno era fariseo y el otro publicano.

El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: "Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos, adúlteros, o como ese publicano que está allí. Ayuno dos veces por semana, doy la décima parte de todo lo que tengo."

El Fariseo y el Publicano - Imagen ec.aciprensa
El publicano en cambio, se quedaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "Dios mio, ten piedad de mi que soy un pecador". Yo les digo que este último estaba en gracia de Dios cuando volvió a su casa, pero el fariseo no. Porque todo hombre que se hace grande será humillado, y el que se humille será hecho grande.

El fariseo de ayer y de hoy es el mismo. Un hombre satisfecho de sí mismo, se cree siempre con la razón, posee la verdad, juzga a todos, tiene las manos limpias porque no roba, no mata, no se siente cómplice de ninguna injusticia. Por eso exige siempre a los demás cambiar, renovarse y ser más justos, pero siempre los otros, él nunca.

El fariseo de la parábola solo ve pecado en el publicano. A decir verdad en esta mundo, a excepción de la Santísima Virgen, todos somos pecadores, aunque solo sea por nuestra pasividad, o por nuestra indiferencia. Y todos debemos decir con el publicano: "Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador".


"La oración del humilde las nubes atraviesa"

miércoles, 12 de julio de 2017

El Milagro Eucarístico de Imelda

Es una historia bella, conmovedora, maravillosa y verídica de una jovencita de 11 años que se consumió de amor por el deseo de poder hacer su primera comunión. Imelda sentía un inmenso amor por Jesús en la Sagrada Eucaristía. ¡Cómo ansiaba recibir la comunión!. Pero las leyes de aquel tiempo no lo permitían hasta la edad de 12 años.

Beata Imelda orando
Desde pequeñita sobresalía por su excepcional piedad y profunda espiritualidad, impropia de su corta edad. Solo anhelaba vivir y dedicar su vida a Dios. Encantadora y hermosa, Imelda era una gran alegría para sus padres, mas las cosas del mundo no tenían atracción para ella. Pasaba largos ratos en profunda oración.

A la edad de 9 años consiguió permiso de sus padres para ir a vivir con la monjas dominicas de Santa María Magdalena. Sus padres no quisieron negarle este favor a una hija tan visiblemente favorecida por Dios. Imelda encontró entre la monjas una nueva familia. Siendo la más joven en la comunidad  y la más amada, era tratada como un regalo del Señor. Todas las monjas advirtieron que no era una niña ordinaria. Ella se encontraba inmensamente feliz con su nueva vida y quiso llevar la vida religiosa con todos los rigores, llegando a ser un ejemplo.

Cuando las hermanas recibían la Sagrada Eucaristía, Imelda se consumía de anhelo y nostalgia, entristecida sobremanera por ese único regalo del Señor que se le negaba. Alguna vez se le oyó decir: "Díganme, ¿puede alguien recibir a Jesús en su corazón y no morir de felicidad?"

Pero el Señor tenía un regalo especial para ella: un Milagro Eucarístico. Sucedió en la fiesta de la Ascensión de del Señor al cielo. Durante la Misa de la comunidad Imelda oró con gran fervor y, terminada la Misa, se quedó sola orando. No encontrándola, unas hermanas se volvieron para llamarla. Lo que vieron las dejó pasmadas. Había, sobre la cabeza de Imelda, una Hostia blanca y brillante suspendida en el aire. Corrieron las monjas a avisar al sacerdote, el cual tomó inmediatamente una patena para ir a recoger la Hostia, donde Imelda estaba arrodillada. La Hostia brillante, aún suspendida sobre la cabeza, descendió lentamente sobre la patena. El sacerdote consideró esto como una evidente señal divina de que a Imelda se le debía dar la Primera Comunión y se la dió. Imelda, al instante perdió el sentido, arrobada por un profundo éxtasis de amor del que nunca volvió. Su Primera Comunión fue también la última porque en éxtasis murió, el 12 de Mayo de 1333. Tenía 11 años.

Restos incorruptos de la Beata Imelda en la Iglesia de San Segismundo
Su historia es corta como su vida. Pero más completa que la de muchos que viven hasta los 100 años. Esta niña se llamaba Imelda Lambertini y fue beatificada por el Papa de la Eucaristía, San Pío X. Y desde entonces, en la iglesia de San Segismundo, en Bologna, ciudad de Italia, es venerado y admirado el cuerpo incorrupto de Imelda.

Que la beata Imelda, la "niña que murió de amor", aumente en nosotros la devoción a Jesús-Hostia.
"Yo Jesús, estoy Vivo y Presente en la Eucaristía, y así como yo morí por amor a ustedes,merezco que ustedes mueran de amor por Mi" 

sábado, 1 de julio de 2017

Santos Pedro y Pablo Apóstoles y Mártires

San Pedro y San Pablo son dos grandes pilares de la Iglesia Católica, y por supuesto de nuestra fe cristiana. Estos dos apóstoles, testigos de Jesucristo, sufrieron el martirio en Roma. San Pedro muriendo crucificado cabeza abajo, y San Pablo murió decapitado.
San Pedro y San Pablo - Imagen Aciprensa

Todos sabemos que San Pedro fue un humilde pescador, impulsivo, ignorante, tosco, iracundo, desconfiado, rudo, pero sincero muy bueno y de una fe firme. San Pablo, un hombre culto perseguidor de los cristianos, perteneció al grupo de los fariseos y una vez convertido, pasó a ser un gran seguidor y apóstol de Jesús de Nazaret. De perseguidor de los Nazarenos, se convirtió en apóstol del Evangelio de Jesús, testigo de la vida resucitada y resucitadora de Cristo. San Pedro es la "roca" sobre la cual Jesús edifica su Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. |


San Pedro y San Pablo no temieron entregar su sangre por el anuncio de la verdad hecha carne.

viernes, 23 de junio de 2017

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

En  la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, fiesta Nacional de Acción de Gracias, veneramos al mismo Corazón de Dios, un corazón abierto por amor a los hombres, traspasado por una lanza en la cruz no para morir, sino para dar vida, de Él brota agua y sangre: agua que, como el bautismo,hace a los hombres hijos, y sangre de Eucaristía para alimentar a los hijos que van de camino al Padre.
Sagrado Corazón de Jesús. Imagen  Aciprensa

Fue Jesús mismo quien en el siglo XVII, en Paray-le-Monial, Francia, solicitó a través de una humilde religiosa que se estableciera la devoción a su Sacratísimo Corazón. Margarita María Alacoque, escogida por Jesús para ser la mensajera del Sagrado Corazón, estaba en adoración ante el Santísimo Sacramento. En ese momento tuvo el privilegio particular de la primera de las manifestaciones visibles de Jesús que se repetirían durante  dos años más todos los primeros viernes de mes. En 1675, durante la octava del Corpus Christi, Jesús se le manifestó con el corazón abierto, y señalando con la mano su corazón, exclamó: "he aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres que no le ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor". Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.


En el Corazón de Jesús todos tenemos refugio. Él no nos juzga ni nos condena aunque hayamos pecado, sino que espera por nuestro cambio. Entonces hay que retornar a la gracia mediante la confesión sacramental realizada con seriedad de arrepentimiento y de propósitos.

domingo, 18 de junio de 2017

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida

La solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre del Señor, que aún se conoce por su nombre en latín: "Corpus Christi", tiene como objetivo exaltar el misterio de la Sagrada Eucaristía, donde se encuentra presente de manera real, viva y verdadera la persona adorable de Nuestro Señor Jesucristo, pues Él mismo fue quien nos dijo: "Tomen, coman, esto es mi Cuerpo....Tomen, beban, esta es mi Sangre". También nos dijo el Señor: "El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día" (Juan 6,54)
Corpus Christi - Imagen Aciprensa

Cuando dice el sacerdote, en el nombre y con el poder de Cristo: "Esto es mi Cuerpo, esto es mi Sangre", aquella hostia que era un pedacito de pan, ha dejado de ser pan. Aquella Hostia ahora es Cristo, el mismo que murió en la cruz, el mismo que ahora esta el cielo, el que un día ha de venir a juzgar a vivos y muertos, el Hijo de María. Allí en la Sagrada Hostia consagrada, allí en el Tabernáculo, está Jesús tan vivo, tan poderoso y tan cariñoso como cuando vivía en la tierra.

No todos comparten nuestra inquebrantable y hermosa fe católica en que Jesús se encuentra en la Hostia consagrada. Pero Dios es tan infinitamente bueno y misericordioso que ha tenido compasión de las almas soberbias y ha hecho milagros para lograr que esas inteligencias altivas se rindan ante su presencia.

Cuando la vida te ponga de rodillas

Cuando la vida lo ponga a usted de rodillas, y de seguro lo hará, pues ¡levántate enseguida!. Si lo vuelve a poner de hinojos, que con certeza sucederá, acaso no es esta la mejor postura para disponerse a rezar?.....

domingo, 11 de junio de 2017

La Santísima Trinidad

La Santísima Trinidad - Imagen Aciprensa
La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas. Las personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario". "Padre", "Hijo", "Espíritu Santo" son realmente distintos entre sí. El Padre no viene de nadie, el Hijo del Padre solo, y el Espíritu Santo a la vez de uno y de otro, sin comienzo, siempre y sin fin.

La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los "misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto". Solo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose como Padre, Hijo  y Espíritu Santo.

La Encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre eterno, y que el Hijo es consubstancial al Padre, es decir, que es en Él y con Él el mismo y único Dios.

El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. El único Dios es Padre Creador, Hijo Redentor y Espíritu santificador, las tres personas en unidad perfecta de amor.


Los que niegan a Dios destruyen la nobleza del hombre. Pues sin duda el hombre es afín a las bestias por su cuerpo. Y si no es afín a Dios por su espíritu, es una criatura baja e innoble.

                                                                                                                                   (Francis Bacon)