sábado, 13 de mayo de 2017

Centenario Virgen de Fátima.

El 13 de Mayo se cumplen 100 años de las apariciones de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, a los tres pastorcitos de Fátima (los 3 videntes) en Cova de Iría, Portugal.

Imagen Aciprensa
En su aparición a los niños, la Bienaventurada Virgen les dijo que ella había sido enviada por Dios con un mensaje para todos los hombres, mujeres y niños que vivieran en nuestro siglo. En momentos en que la civilización lloraba amargamente por la guerra y el derramamiento de sangre, ella prometió que el cielo concedería la paz a todo el mundo si sus requisitos de oración, reparación  y consagración fueren oídos y obedecidos.

La congregación para la doctrina de la fe ha manifestado que "Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del secreto se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno "donde las almas de los pobres pecadores van" , la devoción al Inmaculado Corazón de María y contiene una urgente súplica de  Nuestra Señora  por actos de oración  y sacrificio para salvar las almas. La segunda parte del secreto, profetizó el inicio de la segunda guerra mundial , la previsión de los daños que Rusia, en su abandono de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad. El tercer secreto es concerniente al caos de la Iglesia católica, prediciendo una enorme apostasía y una pérdida de la fe que partiría en la década de los setenta de nuestro siglo XX.

El mes de Mayo es dedicado a la Virgen  María. Rezando el Santo Rosario meditamos sobre los momentos centrales de la vida del Señor y a través de la Bienaventurada Virgen María, nos acercamos al Rey de la Gloria.

¡Oh!, Reina de Fátima, en esta hora de tantos peligros para las naciones cristianas,muéstranos la fuerza de tu manto protector, y en tu Inmaculado Corazón, se el refugio de los pecadores y el camino que conduce a Dios.

miércoles, 3 de mayo de 2017

La exaltación de la Santa Cruz

Cruz de la Catedral de Sal de Zipaquirá. Imagen Jucarob
Los cristianos hemos de glorificarnos  en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo: en Él está nuestra salvación, vida y resurrección; Él nos ha salvado y liberado ( Gálatas 6,14).

La cruz es la más bella historia de amor. Jesús se despojó a sí mismo y se abajó para salvarnos, pues es en ella donde nos mostró que su amor no tenía límites y que ni siquiera el miedo a la muerte podía hacerlo retroceder en su compromiso por la salvación de todos los hombres.

Señor Jesús, Tú eres la vida verdadera y el pan que sacia toda hambre. Te rogamos, amado Maestro, que fortalezcas nuestra fe, y que en medio de las situaciones oscuras de la vida, enfermedad, pobreza, soledad, maltrato, fatigas, no decaigamos, sino que al mirarte colgado de la cruz, recordemos que fuimos salvados por el precio de tu preciosa sangre.

lunes, 1 de mayo de 2017

San José Obrero

Pío XII quiso ofrecerle al trabajador cristiano un modelo y un protector al instituir en 1955 la fiesta de San José Obrero, día en que se celebra la fiesta del trabajo. Jesús mismo quiso ser trabajador manual, pasando gran parte de su vida en el taller de José, el santo de la manos encallecidas, el carpintero de Nazaret.

San José Obrero. Imagen Aciprensa
Para subrayar la nobleza del trabajo, la iglesia nos propone a la meditación de San José Obrero. Pío XII y Juan XXIII rindieron homenaje a este maestro ejemplar de vida cristiana, el hombre trabajador, honesto, fiel a la palabra de Dios, obediente, virtudes que el Evangelio sintetiza con dos palabras: "hombre justo".

"San José, de estirpe real, unido en matrimonio con la más grande y la más santa de las mujeres, considerado como el padre del Hijo de Dios, pasa su vida trabajando y obtiene de su trabajo de artesano todo lo necesario para el sustento de la familia".

José,
di Tú cómo se junta:
ser santo y carpintero,
la gloria y el madero,
la gracia y el afán,
tener propicio a Dios y escaso el pan.

Cualquier trabajo, por humilde y cansón que sea, si se ofrece a Dios, tendrá un gran premio en el Paraíso.

domingo, 23 de abril de 2017

Domingo de la Divina Misericordia

La fiesta de Jesús Misericordioso se celebra el segundo domingo de Pascua, en el que se hace memoria del inmenso amor y misericordia que Dios tiene por nosotros.

Imagen Aciprensa
La misericordia y el amor del corazón de Jesús son inagotables. El amor a las almas lo impulsó a dejarnos el Sacramento de la Penitencia para perdonarnos, no una vez ni dos, sino cuantas veces necesitemos recobrar la gracia perdida a causa del pecado.

El sacramento de la Reconciliación es una de las siete fuentes de Misericordia brotadas del corazón herido y abierto de Cristo. Él quiso que el hombre se reconciliara con su Padre por el baño purificador de su Sangre. Por eso Jesús instituyó el sacerdocio, para llevar su redención a todos los hombres de todos los tiempos y lugares. Jesús les dio el poder de perdonar los pecados y devolvernos el Espíritu de Dios. ¡Que increíble, tremendo y grandioso poder! ¡Cómo tenemos que venerar y respetar a nuestros sacerdotes, y ayudarles para que reconozcan y respeten su propia dignidad y grandeza!

Jesús dijo a Santa María Faustina Kowalska: Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia.

sábado, 15 de abril de 2017

La Resurrección como Acontecimiento Trascendente.

Imagen Aciprensa
"Que noche tan dichosa, canta el !Exultet¡ de Pascua, sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó de entre los muertos". En efecto nadie fue testigo ocular del acontecimiento mismo de la resurrección y ningún evangelista lo describe. Nadie puede decir cómo sucedió físicamente. Acontecimiento histórico demostrable por la señal del sepulcro vacío y por la realidad de los encuentros de los apóstoles con Cristo resucitado. Por eso, Cristo resucitado no se manifiesta al mundo sino a sus discípulos, "a los que habían subido con  Él desde Galilea a Jerusalén y que ahora son testigos suyos ante el pueblo.

El sepulcro está vacío....El Señor resucitó, está en nuestras manos que el mundo sepa esta buena noticia y vea en nosotros los cambios que produce.

viernes, 14 de abril de 2017

Jesús muere en la Cruz.

Imagen Aciprensa
El Viernes Santo conmemoramos la Pasión y Muerte del Señor. El día ha llegado y todo toma un aspecto gris : el Hijo de Dios quien pasó por el mundo predicando el amor y la misericordia, que sanó a los enfermos, cuelga sin vida de un madero sobre el Gólgota. ¿Cómo sería de grande el amor de Dios por los hombres que nos entregó la vida de su propio Hijo?. ¿Cómo sería la generosidad y humildad de Jesús que aceptó ser crucificado por entregarnos el don de la salvación?

La muerte del Jesús es la prueba máxima del amor de Dios.Cristo venció la muerte con la fuerza del Espíritu Santo.

jueves, 13 de abril de 2017

Jueves Santo: La cena del Señor.

El Jueves Santo Jesús instituye la Sagrada Eucaristía el mandamiento del amor y el Sacramento del Orden Sacerdotal. No puede haber Eucaristía sin sacerdocio, ni sacerdocio sin Eucaristía.

Imagen Aciprensa
La Eucaristía es la presencia sublime de Cristo que desea alimentar a cada hombre, sobre todo a los más débiles, para hacerles capaces de un camino de testimonio entre las dificultades del mundo. Él se dona a nosotros y nos pide permanecer en Él para hacer lo mismo.

En la Eucaristía se hace presente la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. Cada Santa Misa, en efecto, hace revivir en el altar el momento más trágico y más solemne de la historia del mundo, cuando el Hijo de Dios se inmoló, sacrificándose a sí mismo para salvar a los hombres, sus hermanos rebeldes e ingratos. Se olvidan de que la Santa Misa no es un institución humana, sino divina, y que es el centro de la religión que como tal, une al hombre con Dios.

Muy claro fue el tercer mandamiento, dado por Dios en el monte Sinai: "Acuérdate de santificar las fiestas". Y cómo se le puede santificar si se suprime el mayor acto de culto, el más agradable a Dios, ofrecido por el Hijo al Padre?. Ninguna obra buena, ninguna oración, ningún sacrificio podrá jamás reemplazar a esta preciosa ofrenda que salva al mundo.